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jueves, 4 de noviembre de 2010

Cuidar el medio ambiente se convierte en un factor de las compras por Internet

El beneficio medioambiental se convierte en uno de los principales factores que tienen en cuenta los usuarios que compran por Internet. Cada vez es mayor el número de fabricantes que crean y comercializan productos con funcionalidades ecológicas. Los usuarios reconocen el potencial de estos productos y se potencia su venta.

La adquisición de productos ecológicos por Internet está aumentado. Según los datos del portal 'Pixmania', los usuarios que compran a través de Internet están aumentando el volumen de sus adquisiciones ecológicas. El portal analiza los datos obtenidos en su sección 'GreenPix', destinada a productos que limitan su impacto en el medio ambiente.

El portal afirma que las ventas de productos ecológicos durante el último año se han incrementado a un ritmo sorprendente. Este tipo de productos reduce hasta en un 35 por ciento las emisiones de CO2, según los últimos datos publicados por la Federación de Comercio Electrónico y Venta a Distancia. El ahorro de energía a largo plazo que ofrecen estos productos parece ser otra razón de peso para su adquisición.

Los fabricantes se han dado cuenta de esta nueva tendencia y cada vez son más habituales las gamas de productos ecológicos. Desde los GPS que ofrecen itinerarios para consumir menos CO2 a televisiones que adaptan el consumo de energía a la luminosidad del ambiente o incluso mochilas solares.

viernes, 1 de octubre de 2010

La tecnología transgénica es una "herramienta" contra el cambio climático


La tecnología transgénica es capaz de hacer los cultivos más productivos, más resistentes y menos nocivos para el medio ambiente y, sin embargo, Europa ha decidido prescindir de esta "herramienta" contra el cambio climático manifiesta el experto británico en modificación genética, Wayne Powell.

Powell es director del Institute of Biological, environmental and Rural Sciences (IBERS) de la Universidad de Aberystwyth, en el Reino Unido, y defensor de la necesidad de abrir el debate social y político en Europa sobre el uso de la tecnología transgénica en la agricultura.

Los problemas a los que nos enfrentamos son "muy profundos", explicaba Powell durante la entrevista que concedió a Efeverde tras su participación en unas jornadas sobre biodiversidad en la Casa Encendida de Madrid.

El clima cambia, cada vez hay más personas en el planeta y éstas tienen un mayor poder adquisitivo que hace que la gente quiera comer más alimentos, sobre todo cereales y carne, asegura Powell para quien el reto es abordar esta situación de forma sostenible.

Para conseguirlo "debemos" utilizar todas las tecnologías a nuestro alcance y la modificación genética es, a juicio de Powell, una herramienta "perfecta" para mejorar la productividad y frenar la deforestación al conseguir, con menos terreno cultivado, la misma cantidad de producto.

El investigador británico afirma que los cultivos con transgénicos permiten ahorrar en agua, productos químicos, insecticidas y emisiones de CO2 porque la tecnología genética permite que sean más seguros y resistentes utilizando menos agua y menos nutrientes.

"La tecnología existe desde hace más de 20 años - manifiesta Powell - pero la política y el marco legislativo europeo no permite su utilización, lo que convierte el debate en una cuestión social y no técnica".

El hecho de que la tecnología de modificación genética entrara en la Unión Europea a través de una gran empresa privada, que la comunidad científica no haya comunicado sus ventajas de forma adecuada y que no exista escasez de alimentos en Europa son, a juicio de Powell, las tres razones principales que paralizan la puesta en marcha de esta tecnología.

"Es cierto que Europa no ha sufrido en las últimas décadas necesidad de alimentos pero teniendo en cuenta que no hay evidencias de que la tecnología transgénica afecte a la salud, y con el objetivo de luchar contra el cambio climático, son avances que no deberían ignorarse".

Pese a reconocer que es un tema complejo, Powell se muestra convencido de que Europa "no puede permitirse prescindir de los productos transgénicos" y confía en que los jóvenes recojan su testigo y pongan en marcha un verdadero debate sobre su uso.

Fuente: EFE

jueves, 9 de septiembre de 2010

El nivel del mar podría aumentar hasta 70 centímetros para 2100

Los niveles de los océanos podrían aumentar hasta 70 centímetros para el año 2100 a causa del cambio climático, un incremento que no podría afrontar ninguna ingeniería, como la limitación del efecto de los rayos del sol o cambiar el ciclo del carbono, según un nuevo estudio.

Hoy por hoy, no existe solución alguna para la que se nos avecina. Ni los ingenios más sofisticados y extremos podrían detener el cambio climático ni uno de sus principales resultados, el avance del mar, advierte un estudio de la Universidad Normal de Pekín, publicado en la revista Proceedings.

Las consecuencis de esta catástrofe, porque sin duda supondría una gran desgracia, las sufrirían de forma desigual distintas regiones del planeta, y al menos afectaría a 150 millones de personas.

¿Solución? El director de la investigación, John Moore, no ve otra que combatir el calentamiento global, es decir, reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero pues, como hemos dicho, “no se puede confiar demasiado en la geoingeniería.”

Además, con mucho sentido común, Moore apunta que tampoco hemos de aspirar a controlar los riesgos con la tecnología sin control del calentamiento global, “sería un lastre para las futuras generaciones, y un riesgo enorme”, matiza Svetlana Jevrejeva, coautor del estudio y científico del Centro Nacional de Oceanografía del Reino Unido.

martes, 3 de agosto de 2010

Los océanos se quedan sin plancton

La abundancia de fitoplancton o plancton vegetal, el primer elemento de la cadena alimentaria en los océanos, disminuyó de manera acusada a lo largo del pasado siglo, según confirma un completo estudio elaborado por la Universidad de Dalhousie, en Halifax (Canadá).

El estudio, que ha publicado la revista Nature, estima que la reducción fue de aproximadamente un 1% anual desde 1900, aunque con una tendencia superior a partir de 1950, previsiblemente por efecto del cambio climático y las mayores temperaturas superficiales de las aguas oceánicas, dicen los autores.

El fitoplancton, formado por organismos microscópicos que viven suspendidos en el agua, es la base de la alimentación tanto del zooplancton como de mamíferos de gran tamaño (cetáceos), numerosas aves marinas y la mayoría de los peces. “Son el combustible del ecosistema marino. Su disminución afecta a toda la cadena trófica y a los seres humanos”, escriben Daniel Boyce, Marlon Lewis y Boris Worm, los tres principales autores de la investigación.

La tendencia es especialmente intensa en las regiones tropicales y en las más polares, sobre todo en el Pacífico, mientras que el sur del Índico se comporta de forma sorprendente en sentido contrario, subraya el estudio.

El equipo de la Universidad Dalhousie ha combinado los datos históricos tomados por buques oceanográficos desde 1899, así como los más modernos suministrados por satélites, desde 1979. La base de datos totaliza más de medio millón de análisis de fitoplancton.

Los científicos han encontrado una correlación entre la disminución del fitoplancton y el aumento de las temperaturas superficiales del mar. El descenso se acelera a partir de 1950, con un retroceso acumulado del 40% desde entonces.

El fitoplancton está constituido especialmente por cianobacterias, diatomeas y otros organismos fotosintéticos. “El fitoplancton desempeña un papel fundamental en el ecosistema del planeta. Produce el 50% del oxígeno que respiramos, reduce el dióxido de carbono y es importante para la industria pesquera. Un mar con menos fitoplancton funciona de manera diferente”, prosigue Worm.

El aumento de la temperatura del agua se correlaciona con un menor crecimiento del fitoplancton. Las algas microscópicas necesitan luz y alimento para crecer, efectivamente, pero cuanto más se calienta el agua, más se reduce la cantidad de alimentos que logran alcanzar la superficie. Fenómenos como El Niño también tienen un claro impacto. Estudios anteriores también habían vinculado el descenso del fitoplancton en zonas polares al debilitamiento de la capa de ozono y al aumento de la radiación ultravioleta.

La temperatura superficial tiene una influencia crucial sobre la biodiversidad marina, sostiene otro estudio publicado en la misma revista. El equipo dirigido por Derek Tittensor, también de la Universidad de Dalhousie, analizó la relación entre los parámetros ambientales y la distribución de 11.000 especies pertenecientes a 13 grupos principales (zooplancton, plantas, invertebrados, peces, mamíferos …). El estudio sugiere que “el calentamiento de los océanos podría alterar la distribución de la vida en sus aguas”.


viernes, 2 de julio de 2010

En tres años se perforará un lago bajo la Antártida

Los científicos han ubicado el sitio de perforación ideal para la exploración por primera vez de un lago bajo la capa de hielo antártica, un desarrollo que puede facilitar una revolución en la investigación sobre el cambio climático y que pueden conducir al descubrimiento de formas de vida aislada de la línea principal de la evolución durante millones de años.

En un artículo publicado en Geophysical Research Letters, científicos de la Universidad de Northumbria, la Universidad de Edimburgo y del British Antarctic Survey han puesto de manifiesto el sitio de perforación óptimo para explorar el Lago Ellsworth, cubierto por nada menos que 3.000 metros de hielo.

Nadie ha perforado en un lago subglacial antártico. Pero los microbiólogos creen que estos lagos podían albergar formas de vida aisladas de las demás líneas de la evolución. Paleoclimatólogos también sugieren que los sedimentos en e lecho del lago podría contener un registro de las capas de hielo y la historia del clima que revolucionaría la investigación sobre el calentamiento global.

Para acceder a las aguas del lago y el sedimento no perturbado que contiene el registro del clima, es esencial perforar en el lugar correcto.

El lugar de perforación óptimo ha de evitar posibles zonas de agua entrante que perturbarían el sedimento, así como las áreas de congelación basal, donde el agua del lago se congela en la parte inferior del hielo. También tiene que evitar las concentraciones de gases atrapados que podrían correr el taladro para causar un reventón potencialmente peligroso en la superficie.

El Comité Científico de Investigación identificó el lago Ellsworth como un excelente candidato para el sitio de perforación. El doctor John Woodward, de la Escuela Universidad de Northumbria de Ciencias Aplicadas, comentó: "Esta ubicación permite una columna de agua profunda para el muestreo y reduce el riesgo de posibles mecanismos basales. Optimiza las posibilidades de recuperar una secuencia inalteradas, continuo de sedimentos del lago piso, y minimiza el potencial de los gases atrapados para entrar en el pozo".

El doctor Andy Smith, del British Antarctic Survey, agregó: "Este es un resultado esperado: la última pieza del rompecabezas que tenemos que planificar es la exploración del lago Ellsworth. exploración ahora puede seguir adelante a toda velocidad."

Para localizar el sitio de perforación óptimo, el equipo tuvo que realizar la primera caracterización detallada de la fisiografía de un lago subglacial. Entre 2007-2009, el lago fue objeto de una campaña geofísica terrestre basado en un radar que penetra en el hielo para investigar el espesor del hielo, los estudios sísmicos para calcular las profundidades del lago de agua y las mediciones de flujo para calcular los flujos de la capa de hielo sobre el lago subyacente.

La etapa culminante en el proyecto se llevará a cabo en el verano antártico 2012-13, cuando el Consorcio del lago Ellsworth utilizará los datos en este estudio para acceder a un lago subglacial por primera vez.

lunes, 14 de junio de 2010

El impacto ambiental del Mundial de Fútbol

2.700.000 toneladas de dióxido de carbono. Ésta es la cantidad estimada de CO2 -el gas con efecto invernadero que más contribuye al calentamiento global- que generará el Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010. Ocho veces más CO2 que el mundial de Alemania en 2006.

Las cifras provienen de un estudio presentado en febrero del año pasado, cuyo objetivo era hacer un cálculo estimativo de las emisiones de carbono del Mundial, a fin de buscar la manera más eficiente de contrarrestarlas.

Sin embargo, en vísperas del inicio del evento, los autores del informe -comisionado por los gobiernos de Noruega y Sudáfrica a la consultora internacional Pöyri- consideran que la mayoría de sus recomendaciones cayeron en el vacío.

Aunque las autoridades locales (con ayuda y financiamiento de organismos internacionales y empresas privadas) han logrando implementar una serie de proyectos "verdes", son pocas las emisiones que se compensarán al final del proceso, dicen los investigadores.

Volar, un mal inevitable. Uno de los principales factores que hace que el campeonato genere esta cantidad de CO2 son los vuelos internacionales de los equipos que vienen a jugar y del público que asiste al evento.

Este dato fue tomado en cuenta por primera vez para hacer esta clase de análisis.

domingo, 23 de mayo de 2010

Los cuatro primeros meses de 2010, los más cálidos desde 1880

Aunque en buena parte del mundo, incluyendo España, se recuerde el pasado invierno como bastante frío, lo cierto es que mientras nevaba en lugares como Florida o Sevilla, los termómetros no sufrían los rigores invernales en zonas usualmente gélidas como Groenlandia o Alaska.

Si a esto le sumamos que en otras vastas áreas del planeta, como el sur de Asia, todo el norte de África y buena parte de los trópicos han vivido unos meses anormalmente calurosos, el resultado es que en lo que llevamos de año la anomalía térmica es positiva y la temperatura media global —tanto en tierra como en los océanos— en estos cuatro primeros meses fue la más cálida desde 1880, cuando comenzaron a realizarse estos registros.

Son las cifras aportadas por el Centro Nacional de Datos Climáticos de la Agencia Atmosférica y Oceánica de Estados Unidos (NOAA) que analiza mensualmente la temperatura global en el planeta. En concreto, la temperatura media global para tierra y mar fue de 13,3 grados centígrados entre enero y abril, lo que supone un aumento de 0,69 grados sobre la media del siglo XX.

Los datos de la Agencia Atmosférica y Oceánica de Estados Unidos (NOAA) para abril revelan que en buena parte de Europa las temperaturas fueron superiores a la media.

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